Como a la mayor parte de las personas, nunca tuve especial simpatía por las hienas. Sin embargo, acabo de conocer un detalle que las ha convertido en animales singulares.
Son los mamíferos cuyas hembras están más masculinizadas. Poseen elevados niveles sanguíneos de hormonas masculinas durante toda su vida, incluyendo los meses durante los que están preñadas. Estos niveles de testosterona se relaciona con que sean mucho mayores en tamaño que los machos, más agresivas que ellos, y que sean las que dominan el grupo.
El caso es que, además del comportamiento, la morfología externa de sus genitales se ha transformado hasta parecerse a la del macho. El clítoris tiene el mismo tamaño y forma que un pene, también puede ponerse en erección, y los labios abultados se asemejan al escroto de un macho.
No me extraña que antiguamente se pensara que eran hermafroditas, homosexuales, que cambiaban de sexo y que muchos las relacionaran con la brujería y la deformidad sexual.


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