miércoles 28 de noviembre de 2007

A más ideología más intolerancia



Esto es lo que parece enseñarnos la historia y la psicología. La gente, en general, se comporta y razona de una forma mucho más radical cuando piensa de forma abstracta, enredándose en argumentaciones que le van haciendo perder el contacto con el mundo real. Hasta el punto de que muchos habrán tomado iniciativas, con toda la buena intención, que se convirtieron en barbaridades al ponerlas en práctica. En estas situaciones, parece que las cosas vuelven a su cauce, desgraciadamente, cuando se produce una catástrofe o una emergencia; entonces parece que cada uno sabe cuánto debe ceder, qué hacer y cómo amoldarse a la situación.

Hasta aquí puede que todos estemos de acuerdo. El caso es que recuerdo la lectura de un análisis sociológico de los partidos políticos en los que el autor afirmaba que los partidos de izquierda son más idealistas que los de la derecha, mucho más ligados a un tema tan práctico como el dinero. Por este motivo los izquierda están más cerca de imponer a todos posturas muy minoritarias. Cuando pienso en las numerosas injusticias que se están haciendo en nombre de la igualdad de sexos o del nacionalismo me parece evidente el titular.