martes, 19 de febrero de 2008

El hecho de la evolución


Estoy convencido de que cualquier postilla que se emplee para matizarla (como hablar de teoría de) induce a pensar que la evolución de la vida es una idea sobre la que los científicos están investigando. Por eso me parece adecuado insistir en la evolución biológica como un hecho, cuyo proceso explicamos de una u otra forma. Que no sepamos explicar cualquier proceso no significa que exista. Los continentes se mueven, los planetas giran, las personas cambian con la edad ... la vida evoluciona. Es una simple reflexión que me vuelve a la cabeza tras conocer el gráfico que acompaña estas palabras.

lunes, 18 de febrero de 2008

Los extraterrestres podrían estar aquí


Algunos investigadores se han tomado muy en serio el hecho de que si la vida tardó tan poco tiempo en aparecer en nuestro planeta es porque era relativamente fácil que sucediera, así que lo mismo pudo pasar, por ejemplo, en Marte durante el poco tiempo en que su clima debió ser más apropiado que en la actualidad. Si hubo vida marciana o en cualquier otro lugar quizá hubiera podido llegar a la Tierra en algunos de los muchos meteoritos que nos llegan. Y, si fuera así, es muy probable que pudieran sobrevivir entre nosotros, en ambientes terrestres inóspitos. De ahí que se esté investigando el metabolismo de numerosos y extraños microorganismos, por si alguno diera muestras de procesos ajenos a la vida terrestre. Por ahora no hubo suerte, y se sigue investigando en ambientes como el Río Tinto (imagen), fuentes termales, surgencias marinas a gran profundidad, etc. A lo mejor resulta que hay marcianos entre nosotros y no lo sabíamos.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Una curiosidad macabra, con perdón


¿Cuánto tiempo tiene conciencia la cabeza decapitada de la situación?
Parece increíble que preguntas como ésta puedan encontrar referencias sobre las que poder contestar pero así es. Parece que durante la época gloriosa en la que unos franceses decidieron guillotinar cabezas, otros pensaron en cosas como ésta, y decidieron hacer alguna que otra observación. Así pues, parece que la cabeza recién separada del cuerpo conserva entre 15 y 30 segundos capacidad para parpadear, y para abrir los ojos cuando se llama al antiguo propietario. El gran Lavoissier, padre de la química, avisó a sus colegas de que intentaría parpadear hasta que ya no pudiera más; y lo hizo durante 15 segundos. Por esa misma época, un galeno francés convenció a un reo condenado a la guillotina para que le dejara hacer algún experimento de este tipo. Cuando la cabeza cayó separada del cuerpo, observó que los ojos se habían cerrado y lo llamó por su nombre. La cabeza los abrió y, dice el experimentador, lo miró intensamente; esta situación se repitió una vez más hasta que los ojos ya no se abrieron cuando escuchaban su nombre; había pasado entre 25 y 30 segundos.
Es una de las muchas interesantes cuestiones que plantea el libro ¿Hay alguien que coma avistas?. Curioso e interesante.

jueves, 7 de febrero de 2008

Guía del observador de nubes


La lectura de este interesante libro me hace pensar de nuevo que quizá la ciencia cuya divulgación, y quizá también educación, hay que practicar con mayor énfasis es aquella que se acerca a nuestra vida cotidiana, aquella que tiene capacidad para conectar con las personas ya que se encuentra en su entorno más inmediato. Hay que hacer muy poco esfuerzo para encontrarse con ella (como mirar a través de la ventana). Es en este entorno en el que entrarían disciplinas como la astronomía, nutrición, jardinería, planificación familiar y otras entre las que, por supuesto, viene al caso del libro que acabo de terminar sobre meteorología.
Siempre he querido aprender a identificar los elementos de mi entorno natural, y las nubes, por el motivo que sea, siempre se me resistieron. La motivación que ya tenía me hizo interesante este libro, aunque pienso que le sobran páginas. Espero que los "truquitos" para identificar las nubes me sirvan para dar el gran paso.