jueves 6 de diciembre de 2007

Tengo emociones, luego existo


Las personas y los animales usan sus emociones para predecir el futuro y tomar decisiones. Si se produce una lesión en el sistema emocional se dificulta tomar decisiones, los individuos se quedan atascados en interminables deliberaciones. Las emociones nos permiten tener presentimientos, y a partir de ahí tomar decisiones de futuro.

El hambre, por ejemplo, es un sistema de alerta temprano. La naturaleza parece decir que más vale prevenir que curar. Y las emociones son fundamentales para la prevención. El miedo mantiene vivo porque predice el futuro, y las predicciones acertadas nos permiten tomar decisiones correctas.

Aunque estas ideas me llegan desde otra lectura, me recuerdan la tesis principal que Antonio Damasio defiende en su libro "El error de Descartes".